La subida comenzó y María se sintió mareada desde el principio. Las rocas parecían demasiado altas y el vacío la llamaba. Quiso darse la vuelta y regresar al hotel, pero Carlos la animó a seguir adelante. "Respira profundamente, María. Un paso a la vez. No tienes que ver la montaña entera, solo el siguiente paso".
María siempre había sentido un gran miedo a las alturas. De pequeña, recordaba cómo se mareaba al subir a un árbol o al ir en un ascensor. A medida que crecía, ese miedo no desapareció, sino que se acrecentó. Un día, mientras hojeaba un catálogo de viajes, encontró una oferta para escalar la montaña más alta de su país. La descripción era emocionante: paisajes impresionantes, vistas panorámicas y una sensación de logro inigualable. aunque tenga miedo hagalo igual pdf completo
Llegó el día de la partida y María se encontró con un grupo de personas experimentadas en escalada. Al principio, se sintió abrumada por la cantidad de equipo que llevaban y las conversaciones técnicas que mantenían. Pero su guía, un hombre amable y paciente llamado Carlos, se acercó a ella y le explicó que no tenía que hacerlo sola. Que él estaría allí para apoyarla en cada paso. La subida comenzó y María se sintió mareada
Al bajar, María comprendió que el miedo no había desaparecido, pero que había aprendido a convivir con él. Había descubierto que, aunque el miedo fuera una emoción natural, no tenía que dejar que la controlara. La experiencia le había enseñado que, con la preparación adecuada, el apoyo de los demás y la determinación, podía superar cualquier obstáculo. "Respira profundamente, María
¡Claro! A continuación, te presento una historia inspirada en el título "Aunque tenga miedo, hágalo igual" (que se refiere a la idea de hacer algo a pesar del miedo):